Ciervos
Bebe el agua del arroyo,
bebe su maleza
y levanta la vista.
Búscame entre los troncos finitos,
entre la hierba,
y entre los altares.
Enséñame a galopar sereno,
en un ritmo de antaño,
que nos da impluso,
a ir cortando la brisa amarilla.
Enséñame a ser pulcro,
y arrancar del peligro cuando éste se asoma.
Recorre conmigo el sendero,
toma mi cuerpo y hazlo nieve.
Indica con tu pelaje
el lugar exacto donde me quieres.
Y mantendré mi posición, escueto,
y aguardaré a que regreses.
Conoces el bosque
como yo conozco tu salvaje aroma.
Vuelas entre el muzgo
y te confundes con la espesura.
Y me deseas,
mi infantil silencio de barro y felpa.
Monta mi alma que nada cerca,
y hazla indómita de nuevo,
como la nube negra, negra.
Indómita de nuevo,
ciervo manso.
Luis Bravo.
viernes, 29 de enero de 2010
Ciervos
Escrito por Luis Alejandro Bravo a las 5:01 a. m.
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1 comentario:
me encanto!!
es un verdadero viaje humano hacia el alma animal y salvaje, muy bello lo que eso muestra.
saludos amigo :D
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